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AFS Finance, Estrella de Oro a la Excelencia Profesional como EAFI en España
ana-fernandez-asesor-financiero-independiente  Ana Fernández: AFS Finance Advisors EAFI recibe la Estrella de Oro a la Excelencia Profesional como EAFI en España

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Artículo publicado en la revista www.funds-society.com.

 

El Instituto para la Excelencia Profesional (IEP) ha entregado uno de sus mayores distintivos, la Estrella de Oro a la Excelencia Profesional, a AFS Finance Advisors EAFI, que ha recibido este reconocimiento junto a otras ocho iniciativas empresariales. Este premio refleja el trabajo del IEP, que “promueve y alienta los valores de nuestra nación y por ello reconoce el esfuerzo de todos aquellos profesionales, empresas o instituciones que promueven la Marca España”.

Según ha señalado Ana Fernández, socia directora de AFS Finance Advisors EAFI, “para mí, conseguir la excelencia solo tiene un camino: hacer las cosas con un 100% de ilusión, dedicación, esfuerzo y de constancia. Agradeciendo cada error, cada bache y cada obstáculo del camino, porque me permite aprender y enriquecerme, y sobre todo, porque me guía en el camino para alcanzar el mejor resultado. Com​o decía Aristóteles, “somos lo que hacemos día a día”, de modo que la excelencia no es un acto, es un hábito”.

Este galardón supone además un reconocimiento a la labor del sector de las EAFIs en España, que cuenta aproximadamente con más de 150 firmas. Un número que va creciendo de forma paulatina, pese a la excesiva regulación que hay en este campo.

Durante la entrega, celebrada el pasado 10 de marzo, también se reconoció a otros profesionales con este galardón, entre ellos a: EGOM, equipo médico de Ginecología y Obstetricia; la empresa Constructora Casas de Acero y Más; Ania Granjo, doctora cum laude en derecho y experta en Protocolos Familiares de la Empresa Familiar; la Asociación Española Multisectorial de Microempresas (AEMME); la empresa Piramide Ingenieria; Técnicas Edificativas Innovadoras; el Grupo Los Serenos y, por último, la firma Aerocamaras, entre otras personalidades.

 

AFS Finance es la primera EAFI que recibe el Premio a la Excelencia Profesional

¿La antropología Y LAS FINANZAS, o la antropología DE LAS FINANZAS?
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 Ana Fernández: ‘¿La antropología Y LAS FINANZAS, o la antropología DE LAS FINANZAS?

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Artículo publicado en la revista www.funds-society.com. Descargar artículo Antropología y finanzas

¿La Antropología y las Finanzas, o la Antropología de las finanzas?

Independientemente del nombre con el que la definamos, resulta interesante leer y estudiar sobre antropología para encontrar la respuesta ante algunos de nuestros comportamientos que observamos relacionados con la gestión de las inversiones financieras.

La Antropología estudia la complejidad de los actos humanos y analiza cómo el hombre, antes de comenzar a hacer una reflexión filosófica, indaga en lo que ha vivido: parte un bagaje de experiencias y de conocimientos, y esto le permite reflexionar sobre la propia existencia. Y este modo de actuar se puede extrapolar, llevándolo a la gestión del patrimonio financiero. Nosotros, desde AFS Finance Advisors EAFI, asesoramos a nuestros clientes con este enfoque de indagación en las experiencias vividas, de reflexión sobre las emociones sentidas en momentos de pánico vender oro en momentos de euforia compradora.

Por adentrarnos técnicamente en el mundo de la antropología, y atendiendo a lo que dicen los expertos: “Etimológicamente, la antropología es el estudio general acerca del hombre en todas sus dimensiones: biológicas, culturales y sociales.”

Desde un punto de vista antropológico, la mujer se ha constituido siempre como una parte determinante que sustenta el tejido social en todas las culturas,comoproductoraycomoreproductora.En algunas culturas de habla hispana, la presencia femenina es una parte fundamental de la cultura, con denominaciones tales como “la madre tierra”, “la madre patria”, “la fertilidad”, “la siembra”, “la cosecha”, “la luna”.

Si llevamos las diferencias de género así entendidas desde la antropología como construcciones culturales al mundo financiero, y en concreto a las inversiones patrimoniales, seguimos asistiendo a la repetición de algunos de los comportamientos antropológicos comentados anteriormente, en cuanto a diferencias patrones de comportamiento en el perfil inversor de hombres y mujeres.

En un reciente estudio cualitativo, elaborado en AFS Finance Advisors EAFI, analizamos las diferencias del patrón inversor según el género, y las conclusiones finales arrojaban los siguientes resultados:

1) El inversor varón se centra en inversiones concretas, con un objetivo de corto plazo para alcanzar su rentabilidad esperada, y mantiene cierto apego a las inversiones, que le impide vender en pérdidas. Parece mostrar un perfil más tendente a asumir riesgo, y a enfocarse en la generación de recursos.

2) Respecto a las mujeres, los roles de cuidado del imaginario femenino en el que han sido aculturadas las orientan a la preservación del capital. Por ello, el patrón inversor femenino estaría más enfocado a la diversificación de las inversiones, y así ellas mantendrían un horizonte temporal de inversión más largo plazo, para alcanzar la rentabilidad esperada. Las mujeres no se apegaríanalasinversionesenpérdidas: seríanmáspartidariasdevender y buscar otra alternativa de inversión para recuperar el capital perdido.

En la literatura científica podemos encontrar abundantes estudios experimentales sobre el comportamiento financiero, que encuentran evidencias similares en cuanto a las diferencias de perfil inversor en cuanto al género.

Los investigadores de la Universidad de California Brad Barber y Terrance Odean indagaban en los motivos por los que un inversor puede llegar a arriesgar demasiado en bolsa. Con ese fin, dividieron la muestra por género y encontraron que los hombres eran más dados a confiar demasiado en su capacidad, por lo que corrían más riesgos y perdían más dinero. Las mujeres que controlaban el riesgo diversificando en la elección de su porfolio, obtuvieron mejores resultados en sus inversiones. Su paciencia le prevenía de incurrir en operaciones innecesarias y costosas, manejando costes de transacción menores.

En concreto, analizaron las inversiones de 35.000 hogares estadounidenses y encontraron que los hombres arriesgaban un 45 por ciento más que las mujeres, acumulando más costes de transacción y obteniendo retornos netos que eran un 1,4 por ciento inferiores. Esta tendencia era todavía más acusada en el caso de hombres y mujeres solteros: éstos arriesgaban un 67 por ciento más y obtenían un 2,3 por ciento menos de retorno.

Este resultado fue confirmado en 2005 en un estudio de Merrill Lynch, donde se halló que solo el 35% de las mujeres mantuvo una inversión demasiado tiempo, frente al 47% de los hombres. Un amplio estudio confirmó estas diferencias de género, en inversiones en fondos donde las mujeres mostraron estilos de inversión más estables y mayor persistencia en la obtención de resultados (Niessen and Ruenzi, 2005).

Según un estudio de Hedge Funds Research, realizado entre 2000 y 2009, la rentabilidad media de los fondos gestionados por mujeres fue del 8,2% desde 2003, frente al 5,9% del índice general. Ellas solían tener más aversión al riesgo, por lo que realizaban menos operaciones intradía, y obtuvieron mejores rendimientos a largo plazo.

Una encuesta internacional realizada en 2011 por Barclays Wealth, entre 2000 clientes con grandes patrimonios en 20 países, mostró no sólo que las mujeres son más reacias al riesgo en su inversión, sino que también dan más importancia a la disciplina financiera que los hombres. Se mostró que con más frecuencia utilizaban los períodos de reflexión y preferían evitar información sobre los mercados que les pudiera hacer desviarse de sus estrategias a largo plazo, mostrando menos sobreconfianza que los hombres (Van den Bos, Harteveld, and Stoop, 2009).

¿A qué se debería este diferente perfil inversor por género?

Tenemos varios tipos de explicaciones a estas diferencias por género, por un lado las biológicas y por el otro las de corte sociocultural. Entre las razones bioquímicas, estudiadas desde la neuroeconomía, se situarían estas explicaciones:

A) Sesgo de sobreconfianza. Entre las posibles explicaciones dadas a esta diferencia de comportamiento en diferentes artículos se señala el tan humano sesgo de sobreconfianza. Los seres humanos tendemos a guiarnos por una serie de intuiciones, que atienden a un proceso adaptativo de nuestra especie, y que son los que condicionan que tomemos una decisión u otra. Esos patrones de pensamiento intuitivo explican que, cuando hay confianza y las inversiones van bien, las personas tendamos a guiarnos por nuestro instinto y nos dejemos llevar por esa “confianza colectiva” a la hora de tomar riesgos o seleccionar inversiones. Es lo que Daniel Kanheman denomina “Espíritus animales”

B) Recompensas de testosterona. Dicho sesgo parece estar relacionado a las recompensas de testosterona que reciben los hombres cuando ganan algo. La testosterona se conoce como el “efecto del ganador”, que explica que, cuando dos hombres compiten, sus niveles de testosterona se elevan, aumentando su masa muscular y la capacidad de oxígeno de la sangre. Esto también aumentaría su apetito al riesgo. Generalmente el que gana al competidor mantiene el derrame de testosterona; el que pierde, por el contrario, se retira sin esta descarga hormonal “a lamer sus heridas”. La próxima vez que compita, el hombre que ganó tiene el plus de tener un estado de testosterona reforzado. Coates and Herbert (2008) estudiaron los niveles de cortisol y testosterona de 17 hombres inversores en futuros de Londres durante 8 días consecutivos: cuando sus niveles de testosterona mañaneros aumentaban, tenían mejores resultados a lo largo del día. Sin embargo, los esteroides, como la mayoría de los químicos en el cuerpo, desarrollan una curva de respuesta en forma de U invertida (o herradura). Cuando los niveles de testosterona aumentan, incrementa también la destreza y la concentración. Pero si se sigue ganando, el nivel llega a su punto de inflexión y se desliza hacia el otro lado, dando comienzo a la caída, donde se empieza a tener comportamientos errados: Se sale mucho de la zona de confort, peleando con cualquiera, dejando de proveer a los demás, expandiendo demasiado el territorio. Si la testosterona es elevada crónicamente deja de tener efectos positivos y conduce a un aumento de la impulsividad y el riesgo peligroso, se convierte en adictiva. Si además suben los niveles de cortisol, se puede estimular la ansiedad y la tendencia a encontrar amenazas y riesgos. Así, ambas hormonas pueden fortalecer la volatilidad del mercado, y ayudar a explicar por qué a las personas atrapadas en burbujas a menudo les resulta difícil tomar decisiones racionales (Coates, Gurnell, and Sarnyai, 2010).

C) La estabilidad de la Oxitocina: La estabilidad emocional de las mujeres provendría en parte de la oxitocina, una hormona que inunda su cerebro en cantidades mucho más grandes que los hombres. “Es activa sobre todo en las áreas emocionales del cerebro, pero lo hace de una manera calmada, no de forma activante”, dice Zak, que ha estado estudiando la oxitocina durante la última década. Esto sugiere que la oxitocina puede tener efectos económicos positivos en un contexto de incertidumbre, estrés y comportamiento de rebaño basado en la ansiedad (Israel et al., 2012). La hormona podría explicar el hecho de que en el meollo de la crisis financiera de 2008 y 2009, las mujeres inversores les fue mucho mejor que sus homólogos masculinos. Por eso Rangel (2011) llega a proponer que, cuando la volatilidad del mercado aumenta, y con el fin de reducir el aumento de los niveles de riesgo y la volatilidad del mercado en los mercados financieros, se genere un mejor equilibrio de género en las salas de trading: incluyendo más mujeres o administrando oxitocina para a los inversores hombres. Y por último: una segunda línea de explicación, de corte de la antropología sociocultural, no se apoyaría en la biología para explicar este diferente comportamiento, sino en las diferentes experiencias vividas por hombres y mujeres a lo largo de sus vidas.

 Hombres y mujeres ante el asesoramiento: ¿consultar o delegar?

El mundo del asesoramiento, y por tanto de la búsqueda de una opinión o un consejo, las mujeres tienen un comportamiento semejante a lo largo de los años,estando más habituadas a consultar,tanto para tener una segunda opinión, para cerciorarse de algo, para aumentar su seguridad en algo. Por el contrario, lo que he observado a lo largo de mi carrera profesional, es que los hombres delegan. Cuando tienen dudas o desconocimiento sobre un tema, buscan un especialista para delegar la gestión con la expectativa de que se cumpla el mejor resultado posible.

En cuanto a los profesionales del mundo financiero, encontramos tanto hombres como mujeres brillantes, a pesar de que en la mayoría de los contextos, los hombres han gozado, en términos generales, de un mayor acceso a los puestos de relevancia política, ejecutiva y económica.Sinembargo,enlosúltimos15años,lamujerhaconquistado el terreno económico, político y financiero y en estos momentos encontramos mujeres líderes en puesto de gran relevancia. Por citar algunas referencias importantes de la actualidad: Theresa May, Janet Yellen, Christine Lagarde o Angela Merkel.

Dentro del mundo la gestión y asesoramiento financiero, la figura de la mujer empieza a tener una representación significativa. En concreto puedo decir con orgullo que llevo casi siete años al frente AFS Finance, EAFI (Empresa de Asesoramiento Financiero Independiente, autorizada y regulada por CNMV) y nuestros clientes manifiestan sentir “tranquilidad” en la gestión de su patrimonio. Nuestra diferenciación se basa en el uso de herramientas de coaching y psicología financiera para tomar decisiones financieras. Acompañamos a nuestros clientes a encontrar el equilibrio entres sus inversiones y las emociones que les provoca la volatilidad de las mismas.

Nuestros puntos fuertes:
  • Buscamos el sentido que le da a su riqueza.
  • Le acompañamos en el proceso de la toma de decisiones. Le ayudamos a gestionar las expectativas.
  • Entendemos la importancia de sus emociones en las inversiones. Analizamos las decisiones racionales e irracionales.
  • Escuchamos para definir su futuro

Para nosotros, nuestra mejor recomendación es que cada inversor tenga la certeza de que está siendo “entendido y comprendido” en todas las vertientes que están vinculadas con la gestión y administración de un gran patrimonio: rentabilidad financiera, optimización fiscal y análisis psico-emocional.

Nuestro lema: “Confidencialidad, Confianza y Compromiso, son los elementos necesarios para construir relaciones de largo plazo”

Referencias

Barber, Brad, and Terrance Odean. 2001. “Boys Will Be Boys: Gender, Overconfidence, and Common Stock Investment.” Quarterly Journal of Economics 116(1): 261–292.

Barclays Wealth. 2011. “Understanding the Female Economy: The Role of Gender in Financial Decision Making and Succession Planning for the Next Generation.” London: Barclays Wealth and Ledbury Research.

Coates, J. M., and J. Herbert. 2008. “Endogenous Steroids and Financial Risk Taking on a London Trading Floor.” PNAS 16(105): 61676172.

Coates, John M., Mark Gurnell, and Zoltan Sarnyai. 2010. “From Molecule to Market: Steroid Hormones and Financial Risk-Taking.” Philosophical Transactions of the Royal Society of London B: Biological Sciences 365: 331–343.

Israel, Salomon, Ori Weisel, Richard P. Ebstein, and Gary Bornstein. 2012. “Oxytocin, But Not Vasopressin, Increases both Parochial and Universal Altruism.” Discussion Paper no. 598, Hebrew University of Jerusalem.

Nazario, Brunilda. n.d.. “Why Men and Women Handle Stress Differently.” WebMD Feature. Retrieved from http://thestressoflife.com/why_men_and_women_handle_stress_.htm

Niessen, Alexandra, and Stefan Ruenzi. 2005. “Sex Matters. Gender and Mutual Funds.” Paper of the Department of Corporate Finance & Centre for Financial Research. University of Cologne.

Van den Bos, Ruud, Marlies Harteveld, and Hein Stoop. 2009. “Stress and Decision-making in Humans: Performance Is Related to Cortisol Reactivity, Albeit Differently in Men and Women.” Psychoneuroendocrinology 34: 14491458.

Vanguard Retirement Centre Research. 2011. “The Great Recession and 401(k) Plan Participant Behaviour. Valley Forge: The Vanguard Group Inc.

Van Staveren, Irene. 2013. “Caring Finance Practices.” Journal of Economic Issues47 (2), 2013, pp. 419-425.

Van Staveren, Irene. 2014. “Alternative Ethical Perspectives on the Financial Crisis: Lessons for Economists”, The Oxford Handbook of Professional Economic Ethics, George F. DeMartino, Deirdre N. McCloskey (2016), chapter 14.

El poder de las creencias y su vinculación con las decisiones financieras
 Ana Fernández: ‘El poder de las creencias y su vinculación con las decisiones financieras’

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Ver la entrevista completa en www.vozpopuli

Las decisiones que tomamos en relación a nuestras inversiones están vinculadas a nuestras creencias, y por tanto, recomiendo a todos los inversores tomar un tiempo para parar y reflexionar sobre ello, con el fin de detectar las creencias en las que se apoya la toma de la decisión de inversión.

Una creencia es una idea o pensamiento que se asume como verdadero. Lo expresamos en forma de afirmación, ya que entramos en un estado de la mente en el que damos por verdadero el conocimiento o la experiencia que tenemos acerca de una situación o de una cosa.

Existen distintos tipos de creencias: las creencias internas, que son aquellas propias de nuestros pensamientos y experiencias; y las creencias externas que son las creencias colectivas que tenemos inculcadas por la cultura de nuestro país, por nuestro entorno familiar, social, y cultural.

Dentro de las creencias, independientemente si son internas o externas, podemos definir las creencias según la disposición que tengamos ante ellas, las cuales pueden ser creencias abiertas o creencias cerradas.

Nuestras creencias cerradas admiten discusión exclusivamente con personas a las que les damos una autoridad, con las personas con las que tenemos afinidad o con las personas que consideramos un ideal. Las creencias que consideramos cerradas son aquellas que están relacionadas con la religión, la política, las creencias sociales, con los mitos y con los refranes, a los que les otorgamos una creencia válida al ser una creencia validada como verdadera por un número importante de personas que ratifican su validez.

En cuanto a las creencias abiertas, son aquellas sobre las que admitimos todo tipo de discusión en cualquier tipo de entorno y con cualquier tipo de persona. Estas son las creencias relativas a todo lo referente con el campo científico, histórico, de innovación o modas.

Al margen de la tipología comentada, nuestras creencias pueden ser creencias poderosas, que son las que nos capacitan y nos dan la fuerza mental y que tienen el poder de impulsarnos a conseguir nuestros proyectos y objetivos.

Al igual que tenemos creencias que nos afectan de forma positiva, también tenemos creencias limitadoras, que son aquellas que nos paralizan, o que nos limitan para alcanzar nuestros objetivos y que nos impiden plantearnos nuevos retos.

Es muy importante saber que vivimos en base a nuestras creencias, sean estas poderosas ó  limitadoras y hablamos en función de ellas. El lenguaje que utilizamos es de suma importancia, porque con él creamos vínculos y realidades. Somos lo que pensamos, y por tanto, actuamos como somos.

Si vinculamos nuestras creencias con nuestras decisiones financieras, obtendremos conclusiones muy interesantes. Por ejemplo, hay personas para las que invertir en acciones les hace sentir miedo ante la posibilidad de perder dinero, mientras que otras personas lo consideran una excelente vía de ahorro a largo plazo.

Hay muchas maneras de invertir y cada persona tiene que conocer si invierte para preservar el capital, en cuyo caso el nivel de tolerancia al riesgo y por tanto su nivel de aceptación de pérdidas patrimoniales es muy bajo, o si por el contrario, se invierte con un objetivo de inversión en activos con potencial de crecimiento y revalorización, en cuyo caso hay que ser capaz de asumir un mayor riesgo de pérdidas y tener capacidad para reaccionar ante un resultado positivo o un resultado negativo y tomar una decisión consciente y analizada.

Dicho esto, el resultado no tiene la misma implicación en nuestra mente ni en nuestras emociones. Perder un 5% o ganar un 5% es radicalmente distinto, porque siendo el  mismo %  sentimos más intensamente el dolor de la pérdida que el placer de la ganancia.

Cuando estamos en el escenario de subidas de mercado, la mente humana piensa que no está tomando tanto riesgo, debido a que la alegría, satisfacción y seguridad que nos produce la ganancia nos hace sentirnos más seguros y reafirmados con nuestra inversión.

Sin embargo, cuando perdemos dinero, se manifiesta la emoción del miedo o  la emoción de la ira o enfado y estas emociones nos impulsan a tomar decisiones poco sensatas porque no son decisiones meditadas sino decisiones que toma nuestro sistema automático de defensa. El miedo es una defensa natural que tenemos los seres humanos y que tiene la capacidad de paralizarnos o ponernos en acción, mientras que la ira es una emoción que nos lleva a la acción. En ambos casos, como diría Daniel Kanheman (Premio Nobel de Economía), estaríamos tomando decisiones con nuestro sistema 1 del cerebro, el sistema automático, mientras que el sistema 2 se pondría en funcionamiento a la hora de tomar la decisión de invertir a largo plazo, ya que necesitamos utilizar la parte lógica del cerebro, la que requiere esfuerzo y concentración para tomar decisiones.

El  psicólogo y escritor Walter Riso, dice que “creemos demasiado a las creencias porque es más cómodo no cuestionarnos a nosotros mismos”.

Puede ser una labor difícil de hacer en solitario y creemos que se obtienen mejores resultados con un especialista al lado que nos guíe en el camino hacia el interior de nosotros mismos.

En AFS Finance Advisors EAFI, estamos especializados en utilizar herramientas de coaching y psicología financiera para identificar las creencias de nuestros clientes, para acompañarles en la mejora de las creencias limitantes y apoyar sus decisiones en sus creencias de poder. De esta manera las inversiones están completamente integradas con sus objetivos, sus miedos y sus ambiciones.

Como dijo Sue Grafton, escritora americana de novelas detectivescas, “Puede usted creer lo que le guste. Lo único que yo le digo, es que haría bien en comprobarlo”

 

 

 

 

 

 

 

El inversor ante la toma de decisiones financieras y sus emociones

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Ana Fernández: ‘El inversor ante la toma de decisiones financieras y sus emociones’

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Ver la entrevista completa en www.estrategiafinanciera.com

Toma de decisiones financieras y emociones

Para asesorar a un empresario e inversor financiero, ante la toma de decisiones financieras, hay que reconocer la importancia de conocer el verdadero significado que atribuye a su fortuna.

Ante la toma de decisiones de índole financiera, por parte de empresarios o inversores, hay que tener muy claro dos conceptos: el significado que se atribuye al patrimonio y el objetivo que se desea satisfacer (sacar el máximo partido o preservar lo que se tiene).

Según Ana Fernández Sánchez de la Morena, Socia-Directora de AFS Finance Advisors EAFI y pionera en la aplicación de la psicología en las finanzas: “la ambición es una emoción que potencia la acción y convierte los ideales en objetivos. Es el motor que nos impulsa a tomar decisiones de riesgo. Ante decisiones financieras debemos estar muy seguros de que estas decisiones
sean las más convenientes para nosotros”.

Ante la definición de estas decisiones, AFS Finance Advisors aplica la psicología financiera, estableciendo una relación saludable entre el ahorro, las inversiones y el riesgo, y mostrando cómo profesionales en la materia ayudan al empresario o inversor a enfocar sus objetivos y los riesgos que están dispuestos a asumir para conseguirlos.

Hablar de psicología en finanzas no es nada extraño, de hecho el estudio del comportamiento humano en este campo se ha denominado como “Behavioral Finance” (psicología financiera) y comenzó a ser estudiado en los años 80.

Asesores cualificados para la gestión de patrimonios

La gestión del patrimonio requiere un profundo conocimiento del mismo. Es fundamental conocer el conjunto total de lo que se tiene, los rendimientos que generan sus inversiones, la fiscalidad más ventajosa y el destino que se va aplicar.

Entre los consejos para una correcta inversión AFS distingue entre:

  • La correcta definición de los objetivos y las restricciones.
  • Conocimiento del funcionamiento y los riesgos de los instrumentos de inversión.
  • Invertir en aquello que se entiende y contratar un asesor experto si la materia se escapa de nuestro conocimiento.

“No es fácil elegir el asesor financiero y patrimonial adecuado”-continua Ana Fernández- yo recomiendo que la persona que elijan reúna unas características mínimas; que sean profesionales que trabajen con rigor y transparencia, que velen por nuestros
intereses y que sepamos que podemos acudir a ellos ante cualquier problema.

Con estas cualidades, y con el paso del tiempo, se construirá una sólida relación cuya base fundamental será la confianza y el inversor o empresario, estará dispuesto a escuchar y respetar las recomendaciones de su asesor financiero. Y a su vez, se sentirá escuchado y comprendido en sus necesidades.”

De finanzas y emociones: Asesoramiento financiero en Latinoamérica
ana-fernandez-asesor-financiero-independienteAna Fernández es la primera mujer en obtener una licencia EAFI en España

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Ver la entrevista completa en www.diariolibre.com

SANTO DOMINGO. Ana Fernández Sánchez de la Morena fue la primera mujer en obtener una licencia de la Comisión Nacional del Mercado de Valores en España para fundar una Empresa de Asesoramiento Financiero (EAFI).

Cuenta que su empresa es pionera en la aplicación de herramientas de la psicología a las finanzas y del coaching financiero en la asesoría para la inversión porque en las emociones influyen en la toma de decisiones empresariales y en las finanzas.

Egresada de la Oxford International University, en Inglaterra, donde obtuvo su licenciatura en empresariales, fundó la empresa AFS Finance Advisors EAFI cuando sólo existían 19 empresas de este tipo EAFI de asesoramiento financiero EAFI en España. Hoy hay 145, indica Ana.

El miércoles 11 y el jueves 12, Ana Fernández impartirá el seminario “Asesoramiento financiero y mercados bursátiles en Latinoamérica” en la Universidad Pedro Henríquez Ureña (UNPHU) sobre la inversión en Europa y este martes 10 es la invitada del “Café Financiero” del Grupo PRO-UNPHU.

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La psicología y el coaching financiero enfocados a servicios financieros a las mujeres

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Ana Fernández nos habla de psicología y coaching financiero especializado en cómo las mujeres invierten

 

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Ver la entrevista completa publicada en elMundoFinanciero.com

 Los expertos aseguran que las mujeres tienen una forma distinta de concebir y entender las inversiones

El mundo y los clientes están cambiando en todos los sectores de actividad. El financiero no iba a ser menos. Las entidades que se dedican a asesorar tienen que amoldarse a un nuevo modelo de cliente más exigente y mucho más informado gracias también a las nuevas tecnologías. De este modelo de adaptación sabe mucho AFS Finance Advisors, la EAFI dirigida por la emprendedora Ana Fernández, una de las mujeres pioneras en obtener la licencia en este país.

La Psicología en las finanzas

Hablar de psicología en finanzas no es nada extraño, de hecho el estudio del comportamiento humano en este campo se ha denominado como “Behavioral Finance” (psicología financiera) y comenzó a ser estudiado en los años 80.

AFS Finance ha enfocado su forma de trabajar hacia las emociones con el fin de establecer una relación sana entre el ahorro, las inversiones y el riesgo de sus clientes. Para “acertar” con las necesidades de cada modelo de inversor indagan previamente en el histórico emocional analizando sus reacciones ante la volatilidad de las inversiones y los riesgos asumidos.

Ana Fernández, que es además Coach ejecutivo, afirma que “es importantísimo saber cómo interactúan los mercados financieros y la naturaleza humana. En nuestras sesiones iniciales aplicamos herramientas de coaching financiero de cara a establecer las bases para cada persona, desde la importancia de la inversión, y de la generación de rentas en el corto y en el largo plazo. En el asesoramiento personalizado los patrones no sirven”.

Las mujeres ahora tienen grandes patrimonios para invertir y requieren otras formas de hacerlo. Si hacemos una diferenciación por género, las mujeres tienen un patrón distinto a la hora de invertir. Tienen menos apego a las inversiones en pérdidas y se deshacen más rápidamente de ellas buscando nuevas alternativas mientras que los hombres esperan una recuperación. Desde AFS han desarrollado un modelo y enfoque de trabajo fundamentado en estas diferencias y basado en estudios que ratifican que las mujeres no sólo invierten mejor en las cosas domésticas sino que se están implicando en la toma de decisiones de sus inversiones y de la gestión de su patrimonio.

Sobre AFS Finance Advisors EAFI AFS Finance Advisors EAFI es una empresa de asesoramiento financiero independiente regulada por la CNMV que nace en 2009 de la mano de su socia fundadora Ana Fernández, una de las mujeres pioneras en España en obtener una licencia de EAFI. Es además la primera compañía de estas características que aplica el coaching financiero ejecutivo ayudando a sus clientes a establecer una relación saludable entre sus inversiones y los estados emocionales que se generan por la volatilidad de las mismas.

Espíritus animales: ilusión monetaria en la toma de decisiones financieras
Ana Fernández: ‘Espíritus animales: ilusión monetaria’

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Ver la entrevista completa en www.voxpopuli

Los espíritus animales como factores psicológicos en la toma de decisiones financieras

Dentro de las finanzas, existe una corriente (a menudo olvidada) que explica la manera en la que influyen los factores psicológicos en la toma de decisiones de los agentes participantes en la economía. Estos son los espíritus animales o animal spirits, concepto puesto de manifiesto por primera vez por el economista John Maynard Keynes en su libro “Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero (1936)”. En esta obra, el economista Keynes hablaba de la confianza como único espíritu animal.

Posteriormente, ya en el año 2009, los economistas Akerlof y Shiller introducen cuatro fenómenos psicológicos adicionales que actúan sobre el ciclo económico, a modo de espíritus animales: equidad, corrupción, historias de la tradición oral e ilusión monetaria.

Centrándonos en la ilusión monetaria, ésta se podría definir como la sensación que tienen los agentes económicos de haber aumentado su capacidad adquisitiva al haber experimentado un aumento del salario nominal. Grosso modo y dejándonos llevar por la conducta irracional que nos caracteriza, esto podría llevarnos a pensar en una lectura inicial de que “somos más ricos”.

Esta primera lectura, muy común y extendida, es sencillamente otro patrón de comportamiento que todo ser humano experimenta cuando se enfrenta un aumento salarial. El error que se deriva aquí es, principalmente, que psicológicamente nos quedamos con el simple hecho de tener más unidades monetarias, percibimos más salario nominal y no lo relativizamos, cuando la verdadera medición para determinar cuán ricos somos ahora es fijarnos en el salario real.

Esto es, la falta cometida es que no ajustamos nuestro nuevo salario nominal a la inflación, para determinar el salario real que nos va a permitir determinar los bienes que engrosan nuestra cesta de la compra. En determinadas ocasiones, un aumento del salario nominal puede incluso llegar a producir una pérdida de la capacidad adquisitiva real.

La razón por la cual debemos fijarnos en el salario real es debido a que este medidor es el que tiene en cuenta la influencia de la inflación, es decir, el aumento de precios de la economía para determinar la auténtica capacidad adquisitiva y si realmente, nuestra percepción psicológica de mayor riqueza que nos aporta este nuevo salario nominal es solo una percepción o, efectivamente, no es una mera sensación si no una realidad.

En este contexto, el comportamiento irracional sería no incorporar el efecto de la inflación en las previsiones del aumento salarial. Hoy en día, cada vez somos más conscientes de los cambios de valor de una unidad monetaria (en nuestro caso, un euro) y las consecuencias que derivan en nuestra capacidad adquisitiva.

Alcance de la ilusión monetaria  y las emociones

Así todo, debemos ser conscientes de que la ilusión monetaria no sólo influye en nuestro salario, si no también en nuestras inversiones. Por ejemplo, en una cartera de bonos cuyo valor nominal permanece inalterable y en un escenario de precios al alza (inflación), los tipos de interés tienden a aumentar. Si los tipos de interés aumentan, el precio de los bonos cae, de lo que se deduce que nuestra cartera de bonos, en términos reales, ha disminuido de valor. Esta relación es a menudo muy difícil de interiorizar y los inversores de renta fija (generalmente) pasan por alto esta relación, sin ser conscientes de la pérdida real que está sufriendo su cartera de bonos dejándose llevar por el comportamiento irracional de la ilusión monetaria.

Este fenómeno no solo afecta a la determinación de los salarios y a la evolución de nuestras inversiones, influye en todos los aspectos cotidianos que llevan asociadas decisiones económicas, llevándonos a conclusiones erróneas. Un ejemplo muy ilustrativo y común en nuestras conversaciones ‘de la calle’ es la comparación de lo que se podía comprar antes con un billete de 1.000 pesetas. En términos reales, ese billete de 1.000 pesetas, ajustándolo por la inflación de, por ejemplo, el año 1990 (IPC anual 1990: 6,55%), equivalía a 934 pesetas. (5,61 euros). Hoy en día, ese billete de 1.000 pesestas, ajustándolo por el IPC anual 2013 (0,3%), equivaldría a 997 pesetas (5,99 EUR).

Haciendo un análisis sensiblemente más profundo que la mera observación y percepción, ese billete de 1.000 pesetas, incluso pasado a euros y en términos reales, ‘vale’ más hoy que por aquel entonces. Este hecho ejemplifica cómo la ilusión monetaria nos juega malas pasadas en nuestros análisis y cómo influye sentimiento económico de la población… por lo que la ilusión monetaria es precisamente eso, una ilusión que nos lleva a distorsionar nuestra percepción económica.

¿Invertimos los españoles en la marca España?
Ana Fernández, coach ejecutivo financiero, nos da su opinión sobre si los españoles invertimos en la marca España

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Leer la entrevista completa publicada en Ejecutivos.es
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¿Invertimos los españoles en la marca España?

Pese a la situación de crisis que ha atravesado y atraviesa España y a la falta de confianza en la gestión y evolución de la economía española, si tenemos en cuenta las inversiones mobiliarias, inmobiliarias y empresariales, podemos afirmar que sí: aún con todo lo anterior, los españoles seguimos invirtiendo en marca España.

En lo que se refiere a inversiones inmobiliarias, España cuenta con una cultura arraigada en hacerse, desde jóvenes, con este tipo de patrimonio. De hecho, somos uno de los países que más ahorro dedicamos a ello y  suele coincidir, para todos, en ser la primera de las inversiones importantes que realizamos en nuestra vida.

En general, el español que puede, invierte primero en su vivienda habitual y posteriormente en una segunda residencia para vacaciones o fines de semana. Cuando hablamos de personas con grandes patrimonios, podemos sacar similares conclusiones: haciendo referencia al artículo publicado por El Mundo el pasado mes de diciembre, personajes conocidos del mundo del deporte como Iker Casillas, David Ferrer o Jorge Lorenzo invirtieron en activos inmobiliarios y algunos de ellos se lanzaron a la creación de empresas inmobiliarias. Y si este tipo de sector es uno de los elegidos, no es el único, generalmente los grandes patrimonios diversifican sus inversiones, siendo los activos financieros y empresariales otra de las opciones.

Volviendo a hacer referencia al artículo anterior, podemos mencionar que Ana Rosa Quintana se distingue por su actividad en la bolsa, Pedro Almodóvar por sus inversiones con importantes posiciones en Deuda Española, y Gerard Piqué posee una sicav en la que invierte en todo tipo de activos financieros.

Si hablamos de inversores con un perfil menos público, y los que he conocido y he podido asesorar a lo largo de mi carrera, se sienten atraídos por las inversiones en activos nacionales, tanto de renta fija como de renta variable. El hecho de que el producto nacional sea en muchos casos el activo preferido tiene que ver con el conocimiento que se tiene.  Es un factor psicológico que tiene un peso importante en la toma de decisiones. Cuando algo nos resulta conocido o familiar, tendemos a considerarlo más “seguro”. Por ejemplo, el cliente se siente más cómodo invirtiendo en Telefónica que en Telekom Italia.

La confianza en las marcas de España y la comprensión en lo que se invierte son otros dos elementos a considerar en las inversiones. Hasta 2007, las inversiones más habituales en las carteras de clientes, se componían de Depósitos bancarios, y de acciones de empresas. Normalmente, las empresas que mayor representación tenían en el patrimonio del cliente eran: bancos (Santander, BBVA, Popular) y empresas top como: Telefónica, Iberdrola y Repsol. Había muy poca o nula diversificación internacional.  Por otro lado, descubrimos que grandes fortunas invertían y aún invierten el cien por cien de su patrimonio en depósitos bancarios (Imposición a plazo fijo), sin poner en valor el riesgo de la entidad, y sin dar importancia a la desfavorable fiscalidad que tienen cuando están a nombre de una persona física.

Aun así, cuando es la única inversión que el inversor entiende, y es el único activo con el que duerme tranquilo, hay que saber escuchar y desde el punto de vista de asesor, tratar de diversificar al máximo. A menor cultura financiera, mayor concentración de inversiones en activos españoles. Por otro lado, la edad del inversor o las experiencias financieras, generan un mayor conocimiento del sector o una mayor limitación.

Cada vez tenemos más cultura financiera

Es verdad que cada día tenemos mayor cultura financiera en España, gracias sobre todo a las nuevas tecnologías que nos nutren de información y a la proliferación de asesores especializados como las EAFIs y los Family Offices, cuyos negocios se enfocan en el asesoramiento y gestión patrimonial personalizada. Estas organizaciones nos han ayudado a hacer entender que hay que ser de la marca España cuando los mercados y las circunstancias son favorables. Desde AFS Finance Advisors EAFI somos partidarios de la diversificación. Estamos muy atentos a la distribución por tipo de activo, por país y por sector y siempre tenemos en cuenta que una buena diversificación minimiza los riesgos y la volatilidad, y son clave para cumplir nuestro objetivo: preservar el patrimonio. Autora: Ana Fernández Sánchez de la Morena Socia Directora AFS Finance Advisors EAFI

Perfil inversor financiero de hombres y mujeres en sus inversiones

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Ana Fernández nos habla sobre el distinto perfil inversor financiero de hombres y mujeres en sus inversiones.

 

Ver la entrevista completa publicada en ABC.es  

Los hombres y las mujeres son diferentes a la hora de tomar decisiones. Esa era la tesis del célebre libro «Los hombres son de Marte, las mujeres son de Venus», de John Gray. Una tesis que también es válida en el mundo concreto de las finanzas. Según un estudio de la asesora financiera AFS Finance Advisors EAFI, hombres y mujeres se comportan de forma diferente a la hora de invertir.

Aunque no se puede generalizar, la asesora financiera señala que hay patrones de conducta que se repiten entre sus clientes según el género. Los hombres tienden a buscar rentabilidades más altas, asumen más riesgos y son más especulativos con algunas inversiones. Desde su perspectiva, tener mucho dinero en su cuenta corriente es un coste de oportunidad de obtener rentabilidad. Buscan resultados. También les cuesta más desprenderse de un activo en pérdidas. Suelen considerar que fue un error elegir tal activo. El estudio aporta un dato significativo: el 70% de los hombres no vende dicha inversión, frente al 30% de las mujeres.

Estos resultados del estudio tienen una explicación hormonal. Científicos de la Universidad de Cambridge, a los que cita el estudio, explicaron que «la testosterona puede ayudar en la concentración mental, pero niveles elevados probablemente conlleven un temperamento temerario». Es decir, una mayor propensión por el riesgo. La investigación que realizaron en el distrito financiero de Londres mostró que los agentes masculinos del mercado lograban mayores beneficios los días en los que sus niveles de testosterona estaban más altos. De ahí viene la frase que pronunció Christine Lagarde, directora gerente del FMI, en el documental sobre la crisis de 2008 «Inside Job»: «No es bueno que haya demasiada testosterona en una habitación cuando se toman decisiones».

En el otro lado, ADS Finance Advisors EAFI concluye que «las mujeres tienden a ser más conservadoras y prudentes a la hora de invertir. Son más partidarias de la diversificación y buscan asesoramiento especializado en mayor medida». Al preferir diversificar, las inversiones de las mujeres son menos volátiles. A corto plazo, ganan menos. Pero son más rentables a largo plazo.

La directora de AFS Finance Advisors EAFI, Ana Fernández, opina que hay factores ajenos al género que influyen. a la hora de invertir La procedencia de la riqueza, por ejemplo: no es lo mismo que provenga del ahorro que de una herencia. Pero, si se analiza solo el patrón antropológico, «en el que el hombre se ocupaba de la caza, es lógico pensar que los inversores hombres se sientan más atraídos por la inversión en acciones de compañías concretas». En cambio, la mujer, «con su perfil antropológico “recolector” -que hacía que tuviera que recolectar distintos alimentos para sus crías-, tiende a la diversificación y es más partidaria de los fondos de inversión o por inversiones en compañías que tienen un perfil más conservador».